30 mar. 2011

Grandes Travesías

Poco se habla sobre el kayak de mar en los medios, y menos aún sobre las grandes travesías que se han realizado y se continúan realizando. Algunas terminan en la gloria de sus protagonistas, mientras que otras terminan trágicamente o deben ser abortadas por diversas razones.

El kayak de mar es la embarcación autopropulsada más capaz en términos expedicionarios, dándole al navegante la oportunidad de aventurarse por lugares salvajes y remotos, impulsado sólo por la fuerza de sus músculos y dirigido por sus conocimientos y experiencia. Desafiando ríos, mares y océanos por igual, el kayak es sin duda un prodigio de versatilidad y capacidad marina.

Un poco de historia

Podemos partir con John MacGregor, quien en 1865 construyó un kayak al que llamó Rob-Roy, recorriendo con el miles de kilómetros en Europa, Medio Oriente y el Norte de África. Sus escritos le dieron el primer empujón al deporte del kayak de travesía.

Posteriormente en 1928, un oficial alemán, Franz Romer cruzó el Atlántico en un kayak Klepper de 21 pies modificado, desde las islas Canarias hasta Puerto Rico, para desaparecer después en un huracán rumbo a Nueva York.

Lo siguió Oskar Speck, quien recorrió 50.000 km desde Alemania hasta Australia a lo largo de 7 años en 1932, hazaña repetida después en sólo 4 años por un equipo de kayakistas alemanes.

Si haber sido el primero, en 1956 Hannes Lindemann cruzó el Atlántico en 72 días e inmortalizó su épica aventura en el libro “Solo en el Mar”, donde narra su increíble odisea.

Más cerca de casa, en 1977 Frank Goodman circunnavega el Cabo de Hornos, uno de los mares más temidos e infames.

Y todo lo anterior sin Gore Tex, GPS o teléfonos satelitales.

Paul Caffyn continúa a partir de 1978 con una serie de circunnavegaciones a Nueva Zelandia, Gran Bretaña y a las cuatro islas principales de Japón. Su viaje más notable fue sin duda, la vuelta a Australia en un kayak Nordkapp de casi 6 metros, sin vela. Debió enfrentarse con tiburones blancos que golpeaban permanentemente su kayak, cocodrilos de mar, serpientes marinas, ciclones tropicales y acantilados que a veces se extendían más de 150 kilómetros sin playas donde parar.

En 1987, Ed Gillet cruza el océano Pacífico remando desde California hasta Hawaii en una irrepetida odisea de 3.700 kilómetros, en que perdió su equipo de comunicaciones en la segunda semana de travesía, quedando incomunicado por las siguientes ocho. Terminó comiendo pasta de dientes pero llegó a su destino.

Para cerrar el siglo, Jon Turk y su equipo cruzan el Pacífico Norte partiendo de Japón en el mes de mayo y arribando a Alaska en septiembre del mismo año equipados con kayaks Prijon Kodiaks y velas FastYak. Bordearon las islas Kuriles hasta Kamchatka, cruzaron el Mar de Bering bordeando Siberia hasta la isla San Lorenzo y llegando a Alaska tras cruzar el estrecho de Bering. Tuvieron que soportar olas de siete metros y mares congelados en una travesía de 3.000 kilómetros.

Travesías del siglo 21

Las grandes travesías continúan hasta nuestros días con varias dignas de mencionar.

Andrew McAuley intenta cruzar solo, usando un kayak de línea, el Mar de Tasmania en una travesía de 1.500 kilómetros para desaparecer cuando sólo le faltaban 50. Su kayak fue encontrado junto con su cámara de video, cuyas tomas fueron usadas en el documental “Solo”. (http://topdocumentaryfilms.com/solo-lost-at-sea/)

En el 2008, Freya Hoffmeister repite la vuelta a Australia, esta vez en sólo 332 días. La travesía de 14.000 kilómetros y 8 noches durmiendo en el kayak sentada usando los flotadores de remo como estabilizadores, durante el cruce del Golfo de Carpentaria.

Pero no todas las grandes expediciones vienen de afuera.

Desde el 2002 Cristian Donoso ha realizado una serie de expediciones de exploración en la Patagonia y la Antártida, recorriendo lugares inexplorados, documentando el impacto del calentamiento global y redescubriendo asentamientos nativos. Cristian obtuvo el galardón Rolex Award en el 2006 y es considerado uno de los 10 grandes exploradores Chilenos. (http://www.facebook.com/antarticapatagonia)

Recientemente se han completado otras travesías como la de Aleksander Doba, quien a los 64 años, cruzó el Atlántico desde Senegal hasta Brasil en 98 días. Aunque usó un kayak especialmente construido y equipado con cabina hermética, paneles solares y desalinizador de agua, se propulsó únicamente usando los remos. (http://www.aleksanderdoba.pl/)

Lo que está pasando


Hace unos días se abandonó la primera circunnavegación de la Isla Grande de Tierra del Fuego, por Justine Curvengen y Barry Shaw por una lesión en la muñeca de Shaw. Las autoridades chilenas y argentinas no autorizaron continuar la travesía en solitario.

Freya Hofmeister anunció su proyecto de circunnavegar Sud América en los próximos tres años. La primera etapa será Valparaíso – Buenos Aires, en ocho meses partiendo en Septiembre del 2011. Después de 4 meses de descanso, continuará de Buenos Aires a Caracas y finalmente de Caracas a Valparaíso, pasando por el Canal de Panamá, para terminar en mayo del 2014, para festejar su cumpleaños número 50.

Creo que es como para animarse, aunque sea un paseo de un día para otro en alguno de los lindos lagos o fiordos que tenemos por montones.

A-otra-escala-mente,

Martin
Instructor de Kayak de Mar
martin@ecodeporte.cl

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