20 ene. 2012

El Traje Seco

Columna El Traje Seco
Durante varios años practiqué kayak de mar usando la vestimenta tradicional de primera capa, un pantalón de remar o short de neopreno y una chaqueta de remar. Cuando había más posibilidades de inmersión o para practicar en las olas, agregaba un traje de neopreno sin mangas.

Esto anda bastante bien en primavera y verano de la zona central, pero cuando empieza a refrescar el tiempo o la latitud aumenta, no es nada agradable encontrarse nadando en la frías aguas del Pacífico.

También probé la combinación de una chaqueta seca y un pantalón seco. Funciona siempre y cuando no tengas que nadar, porque no importa todos los esfuerzos que hagas por ponerte bien ambas prendas, en agua siempre encuentra como filtrarse al interior haciendo completamente inútiles ambas prendas.

Finalmente me decidí a invertir en un traje seco. No son nada baratos, cuestan casi la mitad que un kayak pero definitivamente valen cada peso. La actitud frente a darse vuelta, practicar el giro esquimal o simplemente hacer prácticas de rescate cambia inmediatamente al eliminarse los factores frío y mojado. Da lo mismo la temperatura del agua, basta con ponerse un poco más de ropa adentro y puedes nadar tranquilamente entre los témpanos de la Laguna San Rafael.

En las expediciones, ya no hay que preocuparse cuando uno llega lloviendo, ni de ponerse la ropa mojada y helada en la mañana para salir a remar. Se puede armar el campamento lloviendo a cantaros y después simplemente nos sacamos el traje bajo el toldo y estamos cómodos y secos para enfrentar las labores domésticas. Atrás quedaron los días de estar con frío, mojado, miserable y posiblemente hipotérmico.

Ni qué decir cuando las cosas se ponen complicadas en el agua. Si el desembarco es sobre rocas, podemos saltar del kayak y nadar hasta la orilla con el kayak. Igualmente en una playa con olas muy grandes que no seamos capaces de surfear. Con un traje seco, nos encontraremos remando más frecuentemente, explorando rutas más exigentes, más relajados y cómodos.

Los trajes secos vienen en diferentes sabores y precios, siendo los mejor reputados los trajes de marca Kokatat. La membrana de PTFE (politetraflouroetileno) que le da la resistencia al agua puede ser de la afamada marca Goretex, con mejor durabilidad, impermeabilidad y sobre todo respirabilidad, o bien de marcas propias como Tropos, eVent o eXhaust, de prestaciones un poco más modestas pero más gentiles con el bolsillo. Otros fabricantes que podemos considerar son NRS, Level Six, Stohlquist, Bomber Gear y OS Systems.

Con el cuidado adecuado el traje nos puede durar fácilmente 10 años. Las partes más delicadas son los sellos de látex en el cuello, mangas y tobillos, pero estos pueden ser fácilmente cambiados por el usuario. El sol deteriora la tela del traje, como a cualquier otra, pero al estar protegida por el chaleco, solo las mangas y cuello quedan expuestos. Un poco de protector solar para telas será una bienvenida protección tanto para el traje como para el chaleco y faldón.

La pregunta que persiste es ¿por qué gastar tres o cuatro veces más en un traje seco si puedo usar un traje de agua de neopreno? Posiblemente es por la comodidad de estar secos o de no sentirse apretados dentro del traje de neopreno. Aun así, el traje de neopreno tiene sus ventajas. Si vamos a pasar mucho tiempo en el agua, haciendo ejercicios de rescate, o jugando en acantilados con rocas y mariscos filosos que puedan dañar el traje seco, entonces el neopreno será lo indicado.

Ya sea que optemos por la comodidad del traje seco o la robustez del neopreno, la selección de la vestimenta adecuada es de capital importancia para el kayakista. Vestirse de acuerdo a la temperatura del agua y no del ambiente debe ser siempre nuestra guía a la hora alejarnos de la costa.

Hidrofóbicamente,

Martin
Instructor de Kayak de Mar
martin@ecodeporte.cl

25 nov. 2011

Partió la temporada : Moonlight y Paddlefest

Columna Partio la temporada : Moonlight y PaddlefestEl kayak de mar no tiene temporada, invierno o verano por igual salimos a remar en el mar, ríos o lagos. Sin embargo, para el común de los mortales la llegada del verano significa tiempo de practicar los deportes náuticos, entre ellos el kayak.

Y como es tradición en la primavera, hace dos fines de semanas tuvimos el Moonlight 2011, organizada por la Universidad de Valparaíso. Esta ya tradicional remada reúne a más de 150 remadores todos los años.

Un notable cambio que hemos venido observando en las últimas ediciones es la presencia cada vez mayor de kayaks de mar. Si bien el modesto sit-on-top sigue reinando en esta actividad por razones obvias, se está notando más gente remando en kayaks de mar.

Esto se debe a varios factores en mi humilde opinión, entre ellos la evolución de los deportistas a embarcaciones más exigentes, veloces y marinas, la disponibilidad de dichas embarcaciones en todos los rangos de precios y finalmente al aumento en la disponibilidad de instrucción en esta disciplina.

Para continuar con el fomento de este deporte, este año el Club de Kayak Ecodeporte (www.ecodeporte.cl) ha organizado el primer Paddlefest, a llevarse a cabo en la Laguna de Aculeo el 26 y 27 de Noviembre.

El Paddlefest es una fiesta familiar, para todos los deportes y actividades en que se usa un remo como el nombre lo dice : kayak, rafting, canoa, y el recientemente popular Stand-up-paddle por nombrar algunos. La idea es que se reúnan los remadores y compartan actividades como talleres técnicos, competencias lúdicas, charlas y diaporamas, mientras que por otra parte los fabricantes y distribuidores de equipo puedan también participar y disponibilizar sus botes para que los potenciales nuevos deportistas puedan probarlos.

En fin, es una reunión para ir con la familia, a pasarlo bien. No hay cobros salvo la entrada al camping y todas las actividades están organizadas por voluntarios, para toda la comunidad de remadores. También pueden llevar su equipo en desuso ya que se organizará un intercambio o feria de las pulgas donde podremos extender la vida de esa pieza de equipo que ya superamos u obtener aquella otra que necesitamos a muy bajo precio.

Como beneficio adicional, estaremos promoviendo los deportes no contaminantes en la tan maltratada Laguna de Aculeo, buscando que pronto nos organicemos y luchemos por salvar este importante recurso turístico y recreativo.

Quedan todos invitados entonces para este fin de semana, a remar, aprender, divertirse, conocer y compartir con la comunidad de remadores. Trae tu bote, cualquiera que sea (a remo) y compartamos nuestra pasión por el agua.

Veleros y windsurf también son bienvenidos aunque no usen remo. Motos de agua no.

Discriminatoriamente,

Martin
Instructor de Kayak de Mar
martin@ecodeporte.cl

29 ago. 2011

Quintay: de Matadero a Santuario

Antiguamente era parte de una hacienda Jesuita, esta caleta fue habitada precariamente a partir de 1900 por pescadores artesanales. En 1943 fue inaugurada la ballenera más grande de Chile, que llegó a matar a más de 2.100 cetáceos por año hasta que fue cerrada en 1967 al firmar Chile el tratado internacional que prohíbe la caza de ballenas, y que como Uds. saben no fue firmado por Noruega y Japón, que continúan masacrado cetáceos con fines “científicos”.
Esta antigua sede de la matanza de ballenas se ha convertido hoy en un santuario. Aquí funciona la Fundación Quintay, que promueve y desarrolla la pesquería sustentable, la protección, defensa, y recuperación del medio ambiente marino y el manejo sustentable del borde costero. Opera un museo en las instalaciones de la antigua ballenera que puede ser visitado por módicos 500 pesos. También funcionan varios centros de buceo.
Con un relieve abrupto, no es fácil zarpar con kayak desde esta caleta. Hay que bajar por una empinada cuesta, dejar los kayaks en la caleta y subir a estacionar los autos. La playa de la caleta está bastante protegida y es fácil de entrar y salir, no así la playa de Quintay, que tiene olas más grandes.
Hacia el sur, hay una sucesión de acantilados hasta Tunquén que son entretenidos de remar ya que tienen jardines de rocas y algunos lugares para desembarcar cuando el mar no está muy movido. En tres horas podemos llegar a Tunquén y en dos horas más a Algarrobo. En verano es más recomendable el camino inverso ya que el viento Sur nos ayuda casi todos los días.

Si queremos dirigirnos al norte, en una hora y media de remado podremos estar en la playa de Las Docas, en un tramo bastante expuesto y con pocos lugares protegido para desembarco. Otra hora y media nos llevará hasta la Punta Curaumilla donde hay un islote con la colonia más grande de lobos marinos de la zona central.
Este tramo sólo se recomienda para kayakistas experimentados y con buenos pronósticos de tiempo, ya que esta punta es famosa por lo revuelto de sus aguas. Pasando la punta entramos a la bahía de Laguna Verde cuya playa podemos alcanzar tras otras dos horas de remado.
Si preferimos sólo dar una vuelta recorriendo las claras agua de los alrededores de Quintay, a la vuelta podremos encontrarnos con las tradicionales picadas que hay en la caleta, para comer pescados y mariscos antes visitar el museo y de partir de vuelta.
Cabe destacar que ya no es tan raro divisar ballenas y delfines por estos lados. Como si las tristes memorias de este lugar de holocausto ballenero de hace 50 años se empezara a diluir con el constante fluir de las aguas. Ojalá podamos decir pronto lo mismo de las Islas Faroe y la Bahía de Taiji.
Redimiblemente,

Martin
Instructor de Kayak de Mar
martin@ecodeporte.cl