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5 jun 2009

Acampando en kayak de mar

Acampando en kayak
Deslizarse por la orilla de un lago, un fiordo o una playa, sin autos ni tumultos, sólo nosotros y toda la belleza natural del entorno. Remar algunas horas hasta encontrar la playa ideal para desembarcar, armar nuestro campamento y pasar la noche en nuestro hotel de nylon de 500 estrellas. Este es el mundo de los kayakista de mar autosuficientes que pueden disfrutar de playas desiertas, ríos tranquilos y lagos remotos a lo largo de toda nuestra geografía.
Comparado con el montañismo, acampar en kayak es un verdadero lujo al aire libre. Un kayak tiene la capacidad de carga en volumen de dos y media mochilas de montaña, con la ventaja adicional de que el peso no importa: es el agua quien lo lleva.
Imagínense lo que podemos llevar: parrilla, carbón, cooler, lámpara de gas, copas de cristal, mantel blanco, el fregadero de la cocina... casi como estar en un camping pero sin las rancheras de la carpa del lado y el concierto de reguetón hasta las 2 de la mañana. Bueno, estaba exagerando, pero lo que sí es cierto es que podemos llevar comodidades impensables de transportar en la espalda.
Aún hay más, equipados con kayaks dobles, podemos llevar a remotos lugares a personas que no serían capaces de llegar cargando su propio equipo. Hace un par de semanas, en un salida del Club, una pareja fue a una salida de campamento con sus hijos de 5 y 10 años.
Invierno y verano. En la zona central, con un régimen de precipitaciones bastante predecible, podemos salir a acampar todo el año sin mayores inconvenientes que el de llevar la protección adecuada para la temperatura esperada.
Con todo y sus innumerables ventajas, acampar en la naturaleza es siempre un arte. Antes que nada, consideremos los principios de no dejar rastro (ver artículos anteriores). De esa manera los próximos visitantes podrán disfrutar del mismo lugar inalterado que nosotros.
Lo segundo y principal es escoger el equipo que llevaremos, de manera de optimizar el uso del espacio dentro del kayak. A pesar de que no nos preocupa el peso, el volumen si es importante, así como la forma y tamaño de las cosas que tendremos que introducir y acomodar en los compartimentos estancos del kayak. El equipo de montaña es ideal, liviano, compacto y muy caro, pero podemos además darnos algunos lujos como llevar una parrilla, un lomo vetado, frutas y verduras, yogurt y cereal, etc. Un kayak de mar puede transportar desde dos semanas de lujo extravagante hasta seis semanas de disciplina espartana.
Una vez escogido el equipo, hay que hacerlo entrar al kayak, de manera organizada, para no tener que descargar todo el kayak para sacar los fósforos; y balanceada, tanto en sentido de proa y popa como babor y estribor. Un kayak desbalanceado es más difícil de manejar y termina desquiciándonos tratando de hacer que vaya en línea recta. Debe evitarse asimismo llevar cosas en cubierta, ya que hacen el kayak más susceptible al viento y nos incomodarán en caso de mal tiempo.
Si bien los compartimientos estancos del kayak son relativamente secos, es mejor almacenar la ropa y saco de dormir en bolsas impermeables o “secas”, de esta manera, aún en el caso de un volcamiento se mantendrán en buenas condiciones.
Escoger el lugar de campamento es una decisión importante para la comodidad y seguridad. En kayak, uno casi siempre acampa en playas, ya sean de río, lago o mar. En éste último debe tenerse en cuenta las mareas, para no despertar con todo nuestro equipo flotando alrededor. Los ríos también pueden cambiar su nivel de agua producto de las lluvias o del deshielo entre la mañana y la tarde. Si bien la arena nos brinda comodidad para poner la carpa, representa un desafío para anclarla en caso de viento, pero los remos pueden ayudar, así como las bolsas secas llenas de arena o el mismo kayak. La dirección del viento es otro factor a considerar a la hora de elegir el lugar, de manera de buscar las protecciones naturales que nos brinda el entorno.
No se necesita mucho más, tal vez unas clases de cocina al aire libre, y estaremos listos para aventurarnos a la naturaleza ya sea por una noche o cuatro semanas.
Para terminar, unas recomendaciones de qué llevar, basada en las mejores prácticas del deporte, extraído de arcanos textos de las distintas escuelas.


Intempericamente,
Martin
Instructor de Kayak de Mar
martin@ecodeporte.cl

No Dejar Rastro

Chile EcoDeporte. No Dejar Rastro
Las actividades al aire libre, más allá de aquellas puramente recreativas o de mantenimiento físico, nos ponen en contacto con lugares naturales con muy poco o ningún impacto humano. Esto es especialmente cierto para el kayak de mar, donde el acceso terrestre a muchos lugares es muy difícil y el acceso acuático, en cambio, no requiere mucho esfuerzo.
Nos encontraremos por ende en nuestros viajes con muchos lugares vírgenes y es nuestro deber ético, dejarlos en el mismo estado que lo encontramos permitiendo que otras personas que vengan después de nosotros puedan disfrutar de la misma belleza y misterio de estar en un lugar que no ha sido alterado por la presencia del hombre.
Si bien, en estricto rigor, no dejar rastro es imposible, al menos para el ojo entrenado de un rastreador, nuestros esfuerzos deben estar enfocados al “mínimo impacto”, de tal manera que la capacidad regenerativa de la naturaleza, unida a un corto brochazo del tiempo, deje las cosas en el mismo lugar que han ocupado por miles de años.
Como promotor y evangelizador del aire libre, muchas veces me pregunto si realmente queremos más gente “afuera”, entrando en contacto con el mundo natural y lo que eso conlleva.
Conforme la utilización de las áreas naturales se hace más masiva, de igual manera se multiplican los problemas de impacto en el medio y se hace indispensable una educación adecuada y una cultura medioambiental de sólidos principios.
La respuesta es sí, queremos más personas disfrutando de la naturaleza y recibiendo el beneficio y la transformación que el contacto con ella nos trae. Por eso es que promovemos este deporte y es por eso también que tenemos la responsabilidad de asociarlo a principios de mínimo impacto ambiental, a minimizar los efectos dañinos, y a conservar y preservar los lugares naturales, entendiendo la importancia que éstas áreas tienen en la existencia humana.
¿Y cuales son los principios de no dejar rastro?
Primero, olvidemos los manuales Scout de nuestros progenitores, y las pobrísimas “sugerencias para un buen campista” publicadas por Turistel. Hoy hay excelentes libros, además de ilimitada información en línea sobre el tema, que trataré de resumir en esta columna. Los principios generales podemos verlos en www.nols.edu/ndr/. Me enfocaré en este artículo a las particularidades del kayak de mar.
1. Planee con anticipación y prepárese
La utilización del equipo adecuado para el lugar y clima junto con la reducción de la basura, reempacando los alimentos que llevamos, son los elementos más importantes de este principio.
2. Viaje y acampe en superficies duras
El viaje no nos preocupa, ya que las huellas no durarán mucho en el agua. Al acampar prefiramos superficies de arena. Evite las áreas sensibles o frágiles, como las dunas con vegetación y la zona intermareal. Acampe al menos a 60 m de las fuentes de agua dulce.
3. Disponga de la basura apropiadamente
Esto quiere decir: llévese TODO lo que trajo. No entierre la basura y solo queme ( cuando esté permitido ) aquellos residuos que se consuman completamente. No deje residuos de comida, ni lave losa en los ríos o lagos. Infórmese de la mejor manera de disponer de los desechos corporales. El kayak de mar nos brinda una excelente oportunidad, no solo de regresar todo lo que llevamos sin tener que cargarlo, sino además de recoger y llevarnos los residuos dejados anteriormente por excursionistas de limitada educación.
4. Deje las cosas como las encontró
No altere el lugar de campamento. No cave canaletas, una carpa de buena calidad no las necesita. No se lleve muestras de plantas. No ponga clavos en los árboles. No haga inscripciones en árboles o piedras, a nadie le interesa saber que Ud. estuvo allí. Restituya el orden natural de los lugares que visite siempre que pueda.
5. Minimice el impacto de las fogatas
El fuego y el Neandertal interno que nos lleva a dejar la burbuja urbana en busca de la naturaleza, están estrechamente ligados. Usemos el equipo adecuado para cocinar y guardemos el lujo de hacer fuego para el ritual de evocar nuestras primitivas raíces ancestrales. Hagamos el fuego preferentemente sobre arena en la zona intermareal, o en la ribera que se cubre de agua en alguna época del año.
6. Respete la vida silvestre
No moleste, ni alimente a la fauna nativa, protéjala. Las especies no puede sobrevivir sin su hábitat, protéjalo. El kayak nos permite acercarnos a lugares de anidamiento de aves marinas, conozcamos sus ciclos para no perturbarlos.
7. Considere a otros visitantes
Las áreas silvestres reciben visitantes con distintos fines. Sin embargo todos están buscando la belleza, tranquilidad y sensación de naturaleza. Evitemos los ruidos molestos, radios portátiles y la contaminación visual del ambiente. Los kayaks y los chalecos salvavidas son particularmente vistosos por razones de seguridad, por lo que es una buena practica llevar algo para cubrirlos o dejarlos fuera de la vista de otros visitantes.
En resumen, llévese solo memorias (y fotos) y deje sólo huellas de zapatos.
Conscientemente,
Martin
Instructor de Kayak de Mar
martin@ecodeporte.cl