5 jun. 2009

Supervivencia

Supervivencia
De repente sucede, estábamos desembarcando en una playa con olas y viento, o navegando en un río de aguas rápidas y... una mala maniobra y nos encontramos tirados en la orilla, tosiendo agua, con lo puesto.
Supervivencia es la habilidad para manejar, con éxito, situaciones que pueden amenazar nuestra vida. Esto claramente, tiene distintas interpretaciones o más bien, consideraciones, en cuanto a la situación que nos amenaza.
Para una persona con las habilidades necesarias, perderse un par de días en la naturaleza, no significa ninguna amenaza, mientras que para un habitante de la ciudad, que no sabe desenvolverse en este medio podría serlo.
Pero acotemos en concepto y el propósito de esta columna a las situaciones típicas de tener que lidiar con condiciones inesperadas y suficientemente severas como para mandarnos a pasar revista al otro mundo.
Los deportes al aire libre tienen distintas exigencias respecto a las habilidades de supervivencia. Por ejemplo, en el montañismo, las condiciones de supervivencia son distintas de aquellas del kayak de mar y las habilidades duras son completamente diferentes, aún cuando las blandas son las mismas: calma, actitud, ingenio, motivación, etc.
La supervivencia empieza en casa, cuando preparamos el equipo para nuestra aventura. Muchas tragedias se han originado en equipo defectuoso, inadecuado o simplemente olvidado en la casa. El siguiente paso importante es dejar razón de nuestra ruta, idealmente con alguien que quiera volvernos a ver.
Vayamos ahora a las situaciones de supervivencia. En el caso del kayak de mar podríamos encontrarnos con situaciones de supervivencia inminente, como por ejemplo la asfixia por inmersión o hipotermia, como también podemos quedarnos aislados, perdidos o imposibilitados de regresar.
En el primer caso, las prioridades están claras: sacar la cabeza del agua y después sacar el resto del cuerpo para evitar la hipotermia. Esto normalmente se reduce a una técnica de rescate o autorescate bien ejecutada, pero es cuando ésta no funciona cuando realmente necesitamos nuestras habilidades de supervivencia. ¿Cómo hacer para conservar el calor del cuerpo, cómo nadar en aguas blancas o en rompientes peligrosas, playas con corrientes y eventualmente cómo solicitar y recibir asistencia externa?
Digamos que sobrevivimos al primer asalto de la pelona, ahora estamos mojados, en la orilla de una playa o río, en medio de ninguna parte y casi todo nuestro equipo sigue navegando, sin timón y sin bandera, donde la corriente quiera. ¿Qué hacer?

Prioridades de supervivencia

1. Salir de la zona de peligro
Si estamos en una zona peligrosa, ya sean acantilados, rocas, lechos de ríos que pueden crecer, o simplemente expuestos a los elementos, busquemos un lugar más seguro.
2. Calma, evaluemos la situación
Tomémonos un tiempo para evaluar nuestra situación, nuestros recursos y las amenazas más cercanas, antes de decidir el curso a tomar. Inventariemos el equipo que tenemos disponible. Normalmente, si no lo llevamos puesto, no lo tenemos. Es recomendable llevar un kit de supervivencia en el chaleco salvavidas, no en el kayak.
3. Primeros auxilios
Veamos en primer lugar, los apremios médicos personales o de los miembros de nuestro grupo. Un curso previo es indispensable, idealmente enfocado a primeros auxilios en áreas silvestres, donde la asistencia médica hospitalaria no es una opción de corto plazo.
4. Refugio
Idealmente estamos todos ilesos, la amenaza más apremiante es entonces la exposición a los elementos. El frío combinado con el viento y la ropa mojada, pueden acabar con nosotros en pocas horas. Busquemos un lugar protegido del viento e idealmente construyamos un refugio del viento y la lluvia. Busquemos material seco que nos permita aislarnos del suelo y facilitarnos el descanso.
5. Hacerse visible
Si tenemos un EPIRB o una radio VHF es el momento de usarla. Si esperamos un rescate, en el corto plazo, hagamos señales con el material disponible que faciliten la búsqueda aérea. Una V indica que necesitamos ayuda y una X indica que necesitamos ayuda médica. Las luces estroboscópicas son un elemento a considerar en el kit de supervivencia.
6. Fuego
El fuego tiene varios usos: nos da luz y calor, permite esterilizar o destilar el agua, cocer los alimentos, hacer señales... pero principalmente en un viejo amigo, que nos ha acompañado en los últimos 50.000 años, nos levanta el espíritu y nos dice que todo esta bien. Hacer fuego con elementos naturales no es una tarea sencilla, yo diría que prácticamente imposible para alguien sin entrenamiento. Así que hay dos opciones: tome un curso y practique previamente o lleve consigo algún medio para hacerlo en un envase a prueba de agua.
7. Agua
La deshidratación es una amenaza que nos persigue en todo momento, aún durante el ejercicio normal. Si bien podemos pasar semanas sin comer, solo sobreviviremos unos días sin agua. Purificar el agua es importante cuando su procedencia es dudosa. Obtener agua por condensación, rocío y evaporación requiere habilidades que debemos aprender previo a necesitarlas.
8. Navegación y desplazamiento
Si podemos esperar a que nos rescaten, es mejor armar un refugio y ponernos cómodos. Con ello facilitaremos las labores de búsqueda y no nos expondremos a empeorar la situación por un accidente. Sin embargo, esto no siempre es posible, ya sea porque no dejamos referencia o porque no nos echarán de menos pronto. Cualquiera que sea el caso, debemos saber desplazarnos con seguridad en el terreno y saber orientarnos, ya sea con instrumentos o usando el sol o las estrellas. También debemos dejar indicado con señales la dirección de viaje.
9. Alimento
En última prioridad, está el alimento. En condiciones normales, podemos pasar un par de semanas sin alimento, aunque tiene un efecto psicológico adverso y finalmente debilitante. Si disponemos de al menos un litro de agua por día, y no sabemos cuando seremos rescatados, es mejor buscar alimento. Las reglas son #1: Si no sabes lo que es, no lo comas y #2 Que sea comestible no significa que sepa bien.
Una situación de supervivencia no es un buen momento para darnos cuenta que no sabemos qué hacer. La preparación previa aumenta dramáticamente nuestras probabilidades de sobrevivir a un naufragio, para poder exponernos a un segundo.
Como receta final, podemos decir que la supervivencia está compuesta de 5% equipo, 60% de habilidades y un 35% de actitud mental positiva.
Esperando-que-no-haga falta-mente,
Martin
Instructor de Kayak de Mar
martin@ecodeporte.cl

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